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¿Cuánto cobrar por un trabajo?

Una de las preguntas que con mas frecuencia suelen lanzarnos nuestros clientes del servicio de Mentorización de Empresas es "¿Cuánto debo cobrar por mi trabajo?"

Realmente es una pregunta difícil de calibrar, puesto que son muchos los factores que influyen en esa cifra final, y aún así nunca será una ciencia exacta, lo ideal es marcarnos un coste por hora genérico y ya aplicar factores que lo suban o lo bajen según el caso, veamos algunos de los factores principales que influyen:Cuanto cobro por mi trabajo

- El mercado, todo lo que se mueve en el mercado se rige por la ley de la oferta y la demanda (con algunas excepciones), por lo que un buen indicador de cuál debería ser un precio aproximado en este momento, o al menos una base a tener en cuenta, es ver cuánto se viene cobrando por un trabajo similar, y añadir un factor especial que haga más atractivo nuestro servicio, bien en precio bien el producto en si. No debemos olvidar que los precios de mercado están vivos, y lo que hoy es un producto llamativo y novedoso mañana hay el triple de empresas que lo hacen y los costes bajan, o se vuelven más deseados y suben, hay que estar siempre al día!!

- La valoración, también es cierto que dentro del mundo freelance hay de todo, desde grandes profesionales con experiencia acreditada, hasta jovenes emprendedores dando sus primeros pasos, y sin perder de vista el intrusismo laboral, que además suele hacer algo bastante peligroso que es "romper el mercado" tirando los precios por los suelos, aunque con una sociedad como la nuestra que ya ha caminado un poco por la senda consumista... ya ha aprendido que "lo barato sale caro", a esta frase hay que sumarle que "lo que no cuesta no se valora", el cliente normalmente no es consciente del trabajo que hay de fondo, muchas veces termina intuyéndolo según el coste del producto, y esto es otro factor a tener en cuenta. También hay que tener en cuenta el lado contrario, hay cuestiones que nosotros como profesionales de la materia valoramos como obras de arte, pero que a pie de calle no se valora más allá de su mera función práctica o tendencia del mercado, por lo que hay que calibrar muy bien para no malvender ni dar precios que nadie va a pagar.

- La experiencia, a pesar de esto que hemos hablado, debemos ser conscientes y realistas con nuestros niveles, no podemos tirar por las nubes un precio solo para que se valore, debe ir acorde a la experiencia que estamos aportando, dado que esto es precisamente uno de los puntos que nuestro cliente está comprando, nuestras capacidades y experiencia, nosotros aconsejamos aplicarlo como un factor multiplicador en porcentaje, de modo que si no tenemos gran experiencia el coste baja, pensad que cuanto más (dinero) se le exija al cliente más eficiencia va a esperar.

- El tiempo, también esto tiene otra lectura, y es que a menor experiencia más tiempo nos va a costar desarrollar el producto, lo cual es otro factor a tener en cuenta, el número de horas que vamos a invertir en desarrollar el trabajo, si aumentan por nuestra falta de experiencia aconsejamos tomarlo como una inversión en eficiencia, ya que ganamos en experiencia y la siguiente vez tardaremos menos, y así no incrementaremos el precio por ese número de horas extra de las cuales el cliente no obtiene beneficio.

    Debemos tener en cuenta también que no podemos aplicar la regla de tres, es decir, normalmente a medida que el número de horas aumenta normalmente el precio se redondea a la baja, esto se hace para conseguir hacer rentables trabajos pequeños y atractivos los trabajos más grandes, no queramos hacernos ricos con un solo trabajo !!

- La frecuencia, de forma muy parecida debemos tener en cuenta si es un trabajo puntual, o si es un trabajo con periodicidad acordada, estos últimos suelen ser los más interesantes para ambas partes, para nosotros los emprendedores porque nos aportan "estabilidad", un flujo constante de entrada, y por tanto debemos hacerlo más atractivo, la forma de hacerlo más atractivo es dando un servicio premium, de más calidad y atención, además de darlo a un coste menor, de modo que estas dos variables hagan el producto más interesante para el cliente.

- El cliente, la gran mayoría lo negarán, pero aquí vamos a ser sinceros, según el tipo de cliente los precios se suelen ajustar, a menos que estemos hablando de productos cerrados, todo lo que son proyectos a medida al coste se le suele aplicar un factor de tipo de cliente, y esto no nos debe llevar a error, no se trata de más tienes -> más te cobro, sino del riesgo y la responsabilidad que implica, es decir, no es lo mismo trabajar para alguien que te paga en el momento que para alguien que paga con pagaré a 3 o 4 meses, ya que "financiamos" ese tiempo lo lógico es que te rente, ese sería un riesgo, hablando de responsabilidad, aunque siempre debemos trabajar con la máxima eficiencia y calidad, no es lo mismo limpiar de virus un ordenador de un particular que un servidor de un banco, dado que el riesgo de responsabilidades y problemas de imagen de cara a un eventual problema no es el mismo.

- El producto, y es por esto que debemos diferenciar entre unos productos y otros, no sólo los que sean esencialmente diferentes, sino en la complejidad que entrañen y la exclusividad que aporten (una vez más, ley de la oferta y la demanda), por ejemplo, hay muchas empresas que hacen pasteles de diseño, pero ya no tantas que los hagan para celiacos, es el mismo producto en esencia, pastel de diseño, pero es un producto de mayor riesgo, y mucho más exclusivo, por lo que el cliente espera encontrarlo a mayor precio.

- La urgencia, se suele decir que los autónomos somos inmortales, y que no tenemos vacaciones y en parte es cierto, no nos ponemos enfermos y trabajamos 24X7, pero no por eso dejamos de ser personas, y ese horario en parte aporta exclusividad al producto, ya que el cliente no espera que le trabajes en domingo, festivo, etc, si esto es un requerimiento del proyecto, entonces añade factor de urgencia que incrementa el precio.

- El trabajo en exclusiva, si además por esa urgencia, el proyecto requiere dedicación "en exclusiva", hay que tener en cuenta que ya no somos dueños de nuestro tiempo, que no podremos gestionar franjas de trabajo para el resto de clientes, y que eso derivará en inconvenientes, como perdida de imagen de cara al resto de clientes, retrasos en entregas, e incluso tener que contratar a un colaborador externo que nos saque trabajo adelante, con la consiguiente pérdida en beneficios, no olvidemos que en cualquier empresa la exclusividad es algo que también se paga.

- El pre y post-desarrollo, otro gran error que solemos detectar en los inicios de la mentorización de nuestros clientes, es el no tener en cuenta los tiempos invertidos antes de comenzar el desarrollo, tiempos de análisis de producto, reuniones, tiempos en desplazamientos, tiempos iniciales lógicos de postventa, como por ejemplo el enseñar al cliente a manejar el producto,etc, todos estos tiempos, son tiempo de dedicación al producto, y por tanto deben computar.

- Gastos externos, hay gastos que deben computar para el presupuesto final del producto, como son gastos de desplazamiento, materiales necesarios, servicios externos de apoyo, etc.

- Los impuestos, este es un punto que normalmente no se tiene en cuenta hasta que se ven las cuentas finales y parece que el trabajo no rinde económicamente, debéis tener en cuenta los dos parámetros que normalmente se incluyen, el IVA y las retenciones, el coste siempre debe darse como Base Imponible más impuestos indirectos (IVA), y debéis tener en cuenta que al cliente lo que le importa es el coste final, por lo que si Base Imponible + IVA es demasiado alto, seguramente lo rechazarán, pero también debéis tener en cuenta lo que vais a recibir, que es Base Imponible - Retenciones (en servicios profesionales a profesionales y empresas) por lo que si esto es demasiado bajo, seguramente no os convenga, hay que tener en cuenta que en servicios a particulares y venta de material no se aplican retenciones, pero sí pagos fraccionados (en ventas de material) y posteriormente en la declaración de la renta sí que se aplicará un porcentaje sobre beneficio, por lo que al final siempre se tributa algo sobre el beneficio obtenido.

  Hay más factores a tener en cuenta, pero estos suelen ser los más inmediatos de forma genérica, aún así suele ser una regla básica el estudiar los precios del mercado y realizar redondeos según el caso.

  También hay herramientas como calculadoras de coste por hora (ejemplo de calculadora), que tienen algunos puntos en cuenta y nos pueden dar una orientación inicial aproximada de cual debería ser nuestro coste por hora genérico, eso sí, recordad que esto no es una ciencia exacta, por lo que lo mejor es tener en cuenta los factores que hemos ido exponiendo e ir adaptando en el tiempo según resultados.