Noticias

Guía Básica de Supervivencia del Emprendedor sin Recursos

Emprender es siempre una tarea que tiene varias fases, primero ese "subidón" propio de tener una buena idea, el no parar de darle vueltas casi en secreto para que nadie te se ria de una idea inmadura o te la roben, luego cuando empieza a madurar esa idea y empiezas a contarla, todo el mundo comienza a encontrarle fallos, pero sigues adelante persistente, porque crees en tu idea, hasta que, o bien se te pasa, o bien encuentras a alguien que también le parece buena idea, y comienza el camino, bien en solitario o con esa persona...

Una vez ese proyecto rompe el cascarón nos encontramos con la realidad, no tenemos recursos, no podemos permitirnos dar pasos en falso, la sensación de vértigo... quizás no era tan buena idea.

Nosotros siempre aconsejamos a nuestros clientes 10 normas básicas para aprender a emprender, y aprovechamos para publicar a modo de Guía Básica de Supervivencia del Emprendedor sin Recursos:


1) Buscar nichos de mercado

Esto no significa más que intentar localizar sectores o necesidades sin cubrir, debéis asumir que por muy buena que sea vuestra idea... si no se necesita, nadie lo van a comprar.Guia de emprendimiento

Para localizar estos puntos hace falta ver la trayectoria, de donde vienen, en que punto se encuentran y hacia donde van, es la mejor forma de adelantar unos pasos.

Es importante huir de la idea de "crear necesidades", puesto que son muchos los recursos que se necesitan para esto, y además de ser poco ético, hacerlo bien está solamente está al alcance de las grandes compañías.

2) Encontrar un SOCIO

Esto puede parecer fácil, pero no lo es, por eso ponemos SOCIO con mayúsculas, debéis ser conscientes de que cuando contamos nuestra idea, es muy fácil contagiar la pasión y el interés por el producto, pero que ese pico luego bajará, y puede que la motivación se transforme en lastre.

Muchas veces encontramos que los socios son amigos que se han subido al barco, y si bien es cierto que la confianza es básica, realmente es una condición necesaria pero no suficiente, debéis buscar a alguien que esté tan, o casi tan motivado como vosotros para poder salir adelante, la constancia es una clave.

Se puede hacer sin socio? por supuesto, pero un socio no es solo una cabeza pensante más para avanzar, es algo más que otro par de ojos para detectar problemas, es también alguien que nos empujará en los momentos de flaqueza, y es otro punto de vista con plena confianza.

3) Velocidad y Agilidad

Algo muy común, fruto del "subidón" del momento, es el pensar que romperemos el mercado, que desbancaremos a los que ya están... nuestro consejo es siempre huir del cuento de la lechera, tener siempre los pies en el suelo, solemos comparar esto con los animales, ahora somos pequeños, y eso también tiene sus ventajas, somo más rápidos, somos más ágiles, y podemos dar giros e implantar cambios de forma rápida sin que nos suponga mover muchísima maquinaria y que todo se resienta.

Eso es algo de lo que debemos ser conscientes y aprovecharlo, porque nunca volveremos a ser tan pequeños, ágiles y maleables como en estos primeros momentos.

4) Para y mira tu entorno.

Es tan común estar tan metidos en nuestro proyecto, que nos olvidamos de que no estamos solos, para bien y para mal, tener competencia es bueno por muchas razones, pero una de las grandes razones es que podemos analizar qué necesidades están ya cubiertas, y en qué fallan, para directamente cubrir esos huecos o incluso mejorar la idea.

Otra de las oportunidades que nos ofrece el tener competencia, es el poder estudiar el camino que recorrieron, dónde tropezaron, y por qué, de este modo, aunque nosotros también nos equivocaremos, cosa que es más que imprescindible, seguramente nos evitaremos algún que otro coscorrón innecesario.

5) ¿Hasta dónde debe llegar la apuesta?

No en todas las culturas se emprende igual, y como solemos explicar a nuestros clientes, en España somos unos románticos, nos enamoramos de nuestra empresa, otras culturas, como la china, actúan de forma distinta, por ejemplo, montan un "todo a 100", y en el momento en que la cosa empieza a no ir bien cambian el negocio a una tienda de ropa, y si no cuaja pues otra cosa. Nosotros montamos nuestra tienda de X y si no va bien, luchamos contra viento y marea porque debe funcionar.

Nosotros no somos partidarios de ninguno de esos dos extremos, partimos de la base de que "quien no arriesga no gana", pero también hay que saber tener un límite, y no debemos arriesgar más allá de ciertos niveles.

Cuales son y dónde están esos límites? pues en cada caso en un punto distinto, pero siempre hablamos de recursos, y estos son principalmente el dinero y el tiempo. Si un proceso A nos está comiendo tiempo que necesita otro proceso B, seguramente al final no salgan adelante ninguno de los dos, mejor parar el "A" a tiempo, no? según el caso se podrá delegar, retardar, transformar o anular.

Con el dinero pasa siempre igual, a nuestros clientes siempre les ayudamos a calcular un colchón económico base que deben respetar, y en función de eso se podrán hacer más o menos cosas, corriendo más o menos riesgos.

6) Renovarse o morir

Otro de los grandes riesgos es quedarnos estancados en un punto de estabilidad de nuestro proyecto, nos encanta lo estable, pero el tiempo avanza, y las técnicas, productos y clientes también, y nosotros debemos ir siempre al menos un paso por delante de ese cambio para evitar ir cayendo.

Este es un punto sencillo de cubrir, formación y nuevas metas, cuando formamos a nuestros clientes en nuevas áreas o nuevas tendencias automáticamente se les van ocurriendo nuevas metas, productos y mejoras, y al revés, a veces nos llegan con nuevas necesidades que aún no saben como cubrir, y la solución para eso es la formación.

7) Administrar el dinero con cabeza

Tener margen de maniobra económicamente no implica que podamos tirar ese dinero, hay muchas cuestiones en las que podemos ahorrar en nuestros inicios si nos sosegamos, no nos consentimos y nos esforzamos, por poner un par de ejemplos.

Gestoría, realmente en unos inicios o hasta tener cierto volumen o empleados, es fácil llevar uno mismo nuestros propios papeles, al principio parece un mundo, pero tendríais que ver la cara de satisfacción de algunos clientes una vez les hemos explicado que si se es ordenado y metódico tan solo es presentar "un par de papeles" por internet cada 3 meses.

Equipamiento, todos cuando arrancamos, lo primero que nos decimos es que necesitamos un ordenador nuevo o una tablet tal, o ... y seguramente podamos aguantar un poco más el que tenemos, o la tablet no sea tan imprescindible, al menos por ahora, pensad bien en lo que vais a invertir, porque a lo mejor el no comprar un equipo nuevo hoy implica poder comprar un proyector en unos meses que os vendrá muy bien para presentaciones.

8) El "famoso" plan C

La idea original es siempre el plan A, aunque no se lo digamos a nadie... casi todos tenemos un plan B, por si las cosas salen mal, pero atención, lo que realmente nos salvará de la quema si todo sale mal, es contar con un plan C, una vía de escape o rescate, algo que debe estar a buen recaudo y protegido, porque es lo que nos sacará a flote en el peor de los supuestos.Ayudamos a los emprendedores

9) Pedir ayuda

Hablo de AYUDA, no de ayudas, en España nos hemos malacostumbrado en los años de bonanza a depender de subvenciones económicas, y una buena idea debe poder salir adelante sin ayudas económicas externas, porque debe poder venderse sola.

Hablamos de ayuda, de asesoramiento, de consejo, en este campo hay dos vías principales, por un lado hay centros regionales de apoyo al emprendimiento, que asesoran a nivel teórico sobre las situaciones actuales, lo cual es muy útil para estar informado sobre las leyes en vigor, o incluso ponernos en contacto con otros organismos y ayudas.

Por otro lado están las consultoras o consultorías, nosotros siempre explicamos que en una consultora somos como un médico de empresas, cuando un cliente tiene un problema hacemos el análisis con él y aportamos soluciones a medida para su problema y circunstancias particulares, de igual modo hay revisiones periódicas, en las que se detectan problemas que se estén fraguando o posibles vías de mejora u oportunidades que se estén pasando por alto.

10) El capital humano.

Aunque haga ilusión, no siempre es necesario contar con un local para lanzar un proyecto o una idea, existen muchas fórmulas para poder trabajar sin esa inversión, lo que sí es especialmente importante es el capital humano.

Un trabajador, un colaborador, un socio, son personas que según se sientan con respecto al proyecto aportarán más o menos, el concepto de caciquismo es algo que realmente nunca funcionó, y en una empresa hasta los becarios tienen mucho que aportar.

Cuidar del personal de la empresa es cuidar de la empresa, es mejorar el producto, es mimar los resultados, es la mejor inversión que se puede hacer, porque un trabajador que está a gusto y contento en su trabajo, mirará por él como si el barco fuese suyo, porque es el primer interesado en que las cosas sigan así.

Además no se deben subestimar las aportaciones que puedan hacer, porque cada persona es un nuevo punto de vista, una nueva fuente de ideas, y un par de ojos extra.